Hell on Wheels
Hace 1 hora.
Bueno, frikis salpicabruces, por lo que parece el post que escribí ayer sobre educación ha gustado bastante, aunque me han pasado una nota en la que me comentaban que tal vez (bueno, tal vez no, me lo decían seguro) había resultado un poco catastrofista. Ya me conocéis, no soy de los que ven el futuro (ni el presente ni el pasado) de una forma demasiado positiva, pero bien se pueden hablar de alternativas (existentes o por existir) a la mierda que se vive en las vidas de la clase media...
Muy buenas, frikis pederrumiantes, hoy voy a escribir sobre un tema al que últimamente le doy muchas vueltas y que me cabrea más que que me hagan cosquillas en el pene con una bate lleno de clavos.
Es importante el paso que se ha dado con la asignatura de educación por la ciudadanía, que aunque no es perfecta, es una buena asignatura (como todas, si se da bien) aunque los fachas más rastreros y asquerosos de este país (y sus seguidores fanáticos) se hayan posicionado en contra queriendo obligar a todo el mundo a dar religión (católica, claro). Pero el paso se da demasiado tarde, la ESO es un nido de conformismo, se vendió como la posibilidad de los chavales a DECIDIR lo que querían hacer y lo único que se consiguió (lo sé, es mi caso) es que los profesores decidieran por ellos qué era lo mejor (repasos de mates, lengua, historia...). Ahora, además, hay créditos variables que te obligan a coger, aunque eso sea ilegal (lo sé porque en el Episcopal de Lleida es así).
Una de las cosas que más me joden en este mundo es la doble moral de los medios de comunicación y de las personalidades influyentes, así como del populacho becerril que obedece lo que le dicen y no sólo se cree todas las necedades que oye, sinó que defiende la opinión que le mandan defender desde los estratos más despreciables de la sociedad. Un ejemplo claro es la sección Feas de este blog. Chicas que son más feas que el Gran Wyoming con una batería de coche enchufada por el ojete pero que por culpa de las tendencias que marcan los dichosos mass media son consideradas como auténticas bellezas por la masa (y no hablo de casos subjetivos, hablo de la puta Sarah Jessica Parker), pero estos días hemos visto otro penoso caso que se asemeja a lo que estoy hablando.
"Si existiera una empresa en la que el máximo dirigente (y sus predecesores), así como gran parte de sus subalternos han permitido (incluso perpetrado) delitos tan graves como la violación o el abuso de menores dentro de sus filas, si han tapado de forma reiterada los rastros legales de estas acciones, si existiera una empresa que mantiene en nómina a trabajadores que violan a niños en horario de oficina (incluso en sus mismas instalaciones), si estos casos fueran miles, esta empresa no sólo sería clausurada, sinó que todos los trabajadores y directivos implicados irían a la carcel, probablemente de por vida. Esta empresa existe, es la mayos accionista de Nestlé y tiene su propio país. Tiene su sede en un estado gobernado por un clérigo que no ha sido elegido por el pueblo y que tiene un cargo vitalicio (lo que se llama una dictadura) y que, al parecer está exento de cumplir la ley (aunque sea la de Dios).El grupo es este
Esta empresa es la Iglesia católica, y creo que se os tendría que caer la cara de vergüenza al calumniar de esta forma a los medios de comunicación, que aunque no sean santo de mi devoción ni mucho menos, todos sabemos que no dan ni un dato negativo de este lobby religioso a no ser que esté comprobado. La demagogia no es defensa ante acusaciones tan graves como éstas.
El mundo debería exigir la clausura inmediata de la Iglesia católica, porque además de no aportar nada al cristiano (que no necesita que un anciano le diga lo que tiene que pensar ni mucho menos), ha cometido más crímenes contra la humanidad que cualquier dictadura, ejército o supervillano de opereta en toda la historia (hablo de las mentiras sobre la masturbación, las calumnis sobre los preservativos, la homobofia, la misoginia, la Inquisición, las cruzadas, el apoyo al fascismo español (y tantos otros), el abuso de menores, la ocultación de textos antiguos para su propio benefcio y una larga lista de atrocidades que hacen de este mundo un lugar en el que no apetece vivir).
Disculpad mi tono de crispación. Sólo es porque me parece un tema muy serio como para que os lo teméis como un ataque personal hacia vuestra fe o vuestro credo. Se trata de la violación de miles de niños y niñas. No es algo por lo que haga falta dicutir demasiado.
Espero que entréis en razón."





Ese soy yo plantando una tienda de campaña
¡Mirad como brillaba mi máscara! Y os juro que
Y finalmente, éste soy yo, con doce añitos
Hay épocas en las que la vida te parece una puta mierda. A ver, la vida es una puta mierda SIEMPRE, pero hay ocasiones (ciclos, me gusta decir a mí) en los que más que una puta mierda parece una condena.